Lobos solitarios

En la Lima de los años ochenta, Xavier y Edmundo son dos escritores en la sombra que, como muchos otros, se ven arrastrados por el anhelo de escribir una obra maestra. Ambos, a fin de sobrevivir, ejercen el periodismo en la misma revista, pero, curiosamente, apenas se conocen.

Años más tarde, una voz cómplice los reunirá y compondrá dos emotivos retratos que reflejan el apasionado y desolador drama de aquellos soñadores en su afiebrada pelea con la escritura.

Fernando Ampuero desempolva recuerdos y ensoñaciones para traer a la vida, en este conmovedor relato, a estos seres «introvertidos, enigmáticos, impredecibles, concentrados en la secreta obligación de pastorear sus obsesiones». Seres intensos que alguna misteriosa razón lleva al extravío, pero que perseveran en su empeño a pesar de sucesivos fracasos.

Dotado de un lenguaje elegante, este libro también puede ser leído como una honda reflexión sobre los avatares del arte de crear ficciones. Un oficio donde se conjugan el talento, la disciplina y, cómo no, el azar, que pueden conducir a la plena realización o al definitivo quebrantamiento de las aspiraciones más altas de quienes se aventuran por los endiablados cauces de la creación.